Las motos simbolizan la libertad y la emoción, pero también la responsabilidad. En este artículo, nos centraremos en el miedo, el nerviosismo y el instinto de conservación que pueden provocar graves errores en la carretera. Te mostraremos cómo reconocer y gestionar el miedo y qué técnicas de entrenamiento te ayudarán a disfrutar de la conducción con seguridad y placer.

En una motocicleta, el miedo es el enemigo. La mayoría de los accidentes están causados por el miedo y el nerviosismo, que pueden provocar errores de conducción y reacción. El miedo surge prácticamente de cualquier cosa. Puede deberse a un obstáculo en la carretera, al ruido, a pensamientos negativos en la cabeza o al estrés del trabajo, pero también al mal humor por no haber dormido bien. El miedo es una reacción negativa desencadenada generalmente por una sensación repentina y sorprendente, que hace que el piloto se sienta amenazado. Sobre todo si has tenido un accidente, el miedo a que vuelva a ocurrir puede estar presente. ¿Cómo evitarlo? Intenta entrenarte con honestidad.
Incluso el pánico se puede trabajar, sólo hay que entender el miedo y buscar la manera de no asustarse innecesariamente ante las situaciones en la carretera. Con un entrenamiento regular, aprenderás a percibir las situaciones y dejarás de tenerles miedo. Esto deja espacio para que tu cerebro reaccione adecuadamente a la situación para encontrar la solución ideal y eliminar una caída o colisión. Practique en carreteras conocidas donde el tráfico sea más tranquilo. Es una gran oportunidad para practicar las técnicas básicas: frenar, tomar curvas, acelerar y desacelerar con suavidad. Puedes ir superando tus límites poco a poco. También puedes prevenir el nerviosismo trabajando regularmente con tu mente. Concéntrate en una respiración profunda y lenta, reproduce siempre diferentes escenarios en tu cabeza para visualizar curvas, tramos de riesgo y obstáculos en la carretera.
El instinto de conservación es el mecanismo de defensa natural del cuerpo para evitar lesiones. Trabaja con estos sentimientos para poder minimizar cualquier error, ya que el cuerpo suele hacer exactamente lo contrario para autoconservarse. Es bueno trabajar las malas reacciones y decisiones retrospectivamente. Te encontrarás agarrando espasmódicamente el manillar de forma completamente insensata, soltando el acelerador de forma inesperada y frenando en pánico. De nuevo, requiere práctica, trabajar con los ojos correctamente, soltar el acelerador gradualmente, mantener el manillar suelto y trabajar también el cuerpo. La posición del cuerpo es fundamental en muchos accidentes.
Otra forma de trabajar las reacciones es hacer un curso de motociclismo. También hay cursos especializados centrados en situaciones de crisis, peligros en condiciones extremas y entrenamiento de reacción. Esto puede ser de gran ayuda sólo con el estrés y el miedo.
El nerviosismo definitivamente no pertenece detrás del manillar de una motocicleta. Disfruta del viaje al ritmo adecuado. Tu viaje tiene que ser divertido, relajante y agradable. Olvídate del estrés del trabajo, deja atrás las preocupaciones y ponte al volante siempre relajado, tranquilo y tranquilo.
Autora del artículo: Jana Prnková