Salir a dar una vuelta en moto en solitario tiene su encanto. Tú mismo marcas el ritmo, te detienes donde quieres y no tienes que preocuparte por nadie más. Pero en cuanto llevas a un acompañante detrás, todo cambia. No porque la moto vaya de repente más lenta, sino porque cambia tu forma de pensar. Al manillar, ya no solo eres responsable de ti mismo, sino de toda la tripulación.
- El acompañante en moto no es solo un pasajero
- La comodidad empieza ya en casa, en el garaje
- El intercomunicador para moto: una de las mejores inversiones
- Cómo viajar cómodamente en pareja
- Un buen equipamiento significa más experiencias

Precisamente por eso, viajar en pareja es una experiencia totalmente diferente para muchos motociclistas. No se trata solo de los kilómetros recorridos juntos, sino sobre todo de compartir momentos que, de por sí, quizá ni siquiera habrías percibido. Una vista panorámica que te habrías perdido de no ser por el comentario de tu acompañante, una pequeña carretera de montaña por la que te ha llevado el azar, o una simple parada en una gasolinera que se alarga hasta convertirse en una charla de una hora con otros apasionados de las motos como tú.
El acompañante en moto no es solo un pasajero
Entre los motociclistas, a los acompañantes se les suele llamar «mochila». Es una expresión muy extendida, pero en absoluto significa que deba ser solo una carga pasiva en el asiento trasero. Al contrario. Un buen acompañante puede hacer que el viaje sea mucho más agradable, mientras que uno mal preparado puede complicarlo bastante.
Si salís juntos por primera vez, vale la pena acordar unas cuantas reglas sencillas. El acompañante no debe subirse a la moto hasta que el conductor esté listo; al arrancar o frenar, no debe hacer movimientos bruscos y, en las curvas, debe seguir el movimiento de la moto en lugar de intentar «ayudar» con la dirección. Tras recorrer unas cuantas decenas de kilómetros, la mayoría de las parejas se sincronizan de forma totalmente natural. Y es precisamente entonces cuando la conducción en pareja empieza a ser realmente agradable.
La comodidad empieza ya en casa, en el garaje
Muchos motociclistas se preocupan antes del viaje por la ruta, el alojamiento o el tiempo. Sin embargo, hay algo que influye mucho más en todo el viaje: el equipamiento adecuado para el acompañante. Y es que no hay nada peor que una situación en la que el piloto pasa todo el día con un cómodo conjunto de viaje, mientras que el acompañante, tras cien kilómetros, se está congelando, le aprieta el casco o lucha contra una chaqueta por la que entra el viento. Un viaje así deja de ser divertido muy rápidamente.
Por eso, llevar ropa de moto de calidad debería ser algo obvio para ambos. No solo por comodidad, sino sobre todo por seguridad. En MotoZemi se venden chaquetas y pantalones de viaje con membrana, que se adaptan al frío de la mañana, al calor de la tarde e incluso a una lluvia inesperada. Gracias a los forros extraíbles, no tendrás que cambiarte la mitad del armario a lo largo del día y todo el grupo disfrutará del viaje sin molestias innecesarias.
La talla adecuada también juega un papel importante. Una chaqueta demasiado ajustada empezará a apretar en los hombros al cabo de unas horas, mientras que una holgada no sujetará correctamente las protecciones. Lo mismo ocurre con los pantalones, los guantes y las botas de moto. Cada uno de estos elementos tiene su importancia en los viajes largos y, solo en conjunto, crean la comodidad que apreciarás tras recorrer varios cientos de kilómetros. Tampoco hay que olvidarse del casco. Mientras que en un paseo corto por los alrededores del barrio aún se puede pasar por alto un mayor nivel de ruido, en un viaje de todo el día empieza a resultar molesto. Los cascos modernos ofrecen una mejor insonorización, una ventilación más eficaz y la posibilidad de instalar un intercomunicador, lo cual supone una enorme ventaja cuando se viaja en pareja.
El intercomunicador para moto: una de las mejores inversiones
Hace tan solo unos años, la comunicación era sencilla: parar, quitarse el casco, ponerse de acuerdo y seguir adelante. Hoy en día, de esto se encarga el intercomunicador y, quien lo prueba una vez, normalmente ya no quiere conducir sin él.

El intercom no es solo un dispositivo para charlar durante el viaje. Ante todo, aumenta la comodidad y la seguridad de todo el trayecto. No tienes que hacerte señas con las manos ni adivinar por qué tu acompañante te da un golpecito en el hombro. Basta con pulsar un botón y, en un instante, os decís todo lo importante. ¿Se acerca una gasolinera? ¿Necesitas parar? ¿Hay grava, un atasco o un corte de carretera delante de ti? Todo eso lo resolverás en unos segundos, sin apartar la vista de la carretera.
Otra gran ventaja de los intercomunicadores modernos es su conexión con el teléfono móvil o el navegador. El piloto oye las indicaciones del navegador directamente en el casco, el acompañante puede escuchar la misma música y, en los trayectos más largos, ambos pueden amenizar los tramos monótonos charlando. Es precisamente durante los desplazamientos de varias horas por la autopista cuando uno aprecia la gran diferencia que puede suponer un intercomunicador de calidad.
A la hora de elegir, conviene fijarse no solo en el alcance o la autonomía de la batería, sino también en la calidad del sonido, la facilidad de manejo con guantes y la posibilidad de conectarse con otros motociclistas. Si viajas principalmente en pareja, a menudo no es necesario adquirir los sistemas de comunicación más caros, pensados para grupos grandes de motociclistas. Lo más importante es una conexión fiable entre dos cascos y un manejo sin complicaciones durante la conducción. Una gran ventaja de los intercomunicadores que ofrece MotoZemi es, por supuesto, su precio, así como los modelos de fácil instalación.
Cómo viajar cómodamente en pareja
Viajar con un acompañante te enseñará una cosa importante: los kilómetros no lo son todo. En lugar de correr contra el reloj, empezarás a pensar más en hacer paradas regulares, mantener un ritmo cómodo y planificar la ruta. Igualmente importante es preparar bien la moto. Cuanto menos cosas innecesarias lleves, mejor se comportará la moto. Los objetos pesados deben ir lo más abajo posible; el baúl superior es ideal para el equipaje más ligero, y conviene pensar también en los pequeños detalles de fácil acceso, como chubasqueros, guantes de repuesto o una botella de bebida.
Un buen equipamiento significa más experiencias
Los motociclistas experimentados suelen decir que el equipamiento más caro no es el que compras, sino el que no has comprado a tiempo. Cuando, al cabo de una hora, te empieza a doler la cabeza por culpa del ruido del casco, te mojas con una chaqueta de mala calidad o no puedes decirle a tu acompañante que vas a girar en la siguiente curva, el viaje soñado se convierte más bien en una lucha por llegar ya a tu destino. Por el contrario, una ropa de moto de calidad, unos cascos cómodos y un intercomunicador fiable pueden convertir varios cientos de kilómetros en un día muy agradable. Y de eso se trata precisamente viajar en moto en pareja.
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Autora: Jana Prnková