A todo buen piloto le gusta levantar la mano para saludar a otros entusiastas de la misma pista. Pero a veces es más importante tener el control total de la máquina y saltarse el saludo. No, no es de mala educación y si la situación no lo permite, saluda en otro momento. ¿Demasiado duro? No, pero puede salvarte el pellejo en algunas situaciones.

La seguridad ante todo
¿Cuándo es mejor concentrarse en la conducción? Como cuando tienes que domar la máquina. Si vas a por sangre, no vale la pena saludar. Cada mano tiene un trabajo que hacer, y a veces el embrague no quiere ser molestado, así que mantén las manos donde deben estar: cuando reduzcas de marcha antes de una curva, durante maniobras lentas o cuando necesites reaccionar inmediatamente. Al fin y al cabo, el tráfico en las carreteras está lleno de sorpresas.
La seguridad, por encima de todo, no es sólo una verdad repetida cientos de veces, sino la certeza de que llegarás sano y salvo a tu destino. Cuando estés cortando una curva con la rodilla lenta sobre el asfalto, tampoco hace falta que saludes a los demás. Del mismo modo, en lugar de saludar a otros aficionados a las motos, concéntrate en las intersecciones. Cuando estás agarrando el embrague y listo para salir, no puedes saludar con la mano, así que prueba con un leve movimiento de cabeza. Y cuando estés en posición de espera y estés seguro de que no te van a disparar por detrás, levanta la mano.
Saludar a un grupo grande de motoristas
Saludar a un grupo numeroso de motoristas también puede ser complicado. ¿Saludar a cada uno por separado? Tonterías, porque te dolería el brazo antes de llegar a casa. Siéntete libre de mantener el agarre y saludar a tu compañero de asiento que tenga una mano libre. No existe un manual sobre cuándo saludar o cuándo está prohibido, cada motorista debe utilizar el sentido común y reaccionar según la situación.
En resumen, involucra la cabeza, las piernas y los brazos sólo cuando tengas cierta estabilidad y tu estado durante la conducción te lo permita.
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Autor: Jana Prnková